
La joya de la corona italiana
No todos los tomates nacen iguales. Si alguna vez has probado nuestra salsa y has sentido ese equilibrio perfecto entre dulzor y una acidez casi inexistente, has probado el Tomate San Marzano D.O.P.
Hoy te contamos por qué este ingrediente es el alma de nuestra cocina y por qué recorre más de 2.000 kilómetros para llegar a tu plato en Gladiatore Ristorante
¿Qué hace tan especial al San Marzano?
Este tomate no crece en cualquier parte. Solo los que nacen en el suelo volcánico a los pies del Monte Vesubio, cerca de Nápoles, reciben la denominación de origen protegida.
- Suelo volcánico: Rico en minerales que le dan un sabor único.
- Menos semillas: Su carne es mucho más densa y jugosa.
- Piel fina: Se deshace en la cocción, creando una salsa aterciopelada sin grumos.
Nuestra receta: Paciencia y fuego lento
En nuestra cocina, no abrimos una lata y ya está. La salsa de nuestra Pizza Margherita se prepara cada mañana siguiendo tres reglas innegociables:
- Aplastado a mano: Para mantener la textura y no romper las semillas (que podrían amargar).
- Solo sal y albahaca: El tomate es tan bueno que no necesita azúcar ni especias industriales.
- Cocción breve: Para que mantenga ese sabor a sol mediterráneo.
El maridaje perfecto
Si vienes a probarnos esta semana, te recomendamos pedir nuestra Pizza Burrata de Temporada. La frescura del queso frío sobre la base de tomate San Marzano caliente es, sencillamente, otra liga.
¿Sabías que…?
El tomate San Marzano estuvo a punto de desaparecer en los años 90 debido a una plaga. Gracias a un grupo de agricultores apasionados y chefs que exigieron su regreso, hoy podemos seguir disfrutando del «oro rojo» de Italia.
